Nieves, la propietaria de este piso en Santa Cruz de Tenerife heredó esta casa que os vamos a presentar de su madre, pero no sentía que la perteneciera o representase.

Antes de la reforma, el piso presentaba espacios muy compartimentados, con muebles antiguos pesados y oscuros, y el color de las paredes era de un amarillo claro, que no favorecía nada el espacio.

La propietaria sabía que la casa necesitaba un cambio, pero temía verse envuelta en una reforma, con todo el estrés que esto conlleva. Y es ahí donde recurrió a Fer Karam (tuarquitectaonline.com) que, en colaboración con el estudio que también lleva su hermana, Kiki Karam, llevó a cabo el proyecto integral de renovación de la casa de Nieves.

El estilo minimalista y ordenado que Nieves buscaba para su casa

Fer y Kiki Karam se centraron en lo que buscaba la propietaria: una casa diferente, singular, con personalidad propia; una casa donde ella se viera reflejada.

Un concepto abierto y fluido era una de las premisas fundamentales de Nieves, abriendo la cocina al salón. Buscaba un estilo minimalista, de líneas puras y con predominio del blanco.

El proceso de creación de este espacio se basó, primero, en la búsqueda de imágenes que sirvieran de inspiración, buscando nuevos materiales, colores y texturas.

«Nieves confió  en toda la propuesta de diseño, se dejo llevar y abrió su mente a todas las ideas que le fuimos proponiendo, muchas de ellas innovadoras», esto nos cuenta Fer, que buscaba plasmar el estilo minimalista que buscaba la propietaria.

Entrada de la casa

Proyecto de reforma con concepto de espacio abierto

En la búsqueda de este concepto de espacio abierto, ambas arquitectas trasladaron el tabique que cerraba la habitación contigua al salón unos 80 cm. al interior, ganando espacio para una entrada más amplia y funcional, esto último logrado por medio de espacio de almacenaje.

Eliminando la puerta de entrada al salón, se creó un espacio que fluía desde la entrada y conectaba la casa, mejorando su funcionalidad y circulación, creando ambientes más abiertos y comunicados entre sí.

El fin último de ambas arquitectas era crear espacios abiertos, sin la necesidad de derribar grandes muros, evitando complicaciones en el proyecto y ahorrando costes.

En la cocina, según nos cuentan, buscaban un gran cambio con la mínima inversión. En este espacio sólo se sustituyó la encimera por una de madera de Ikea, se acondicionaron los azulejos existentes (lo que consiguió que lucieran como nuevos) y la guarda se pintó de rosa. Buscando mejor la apariencia de la encimera, se sustituyó la junta de plástico por unos azulejos amarillos, dando predominancia  a este color en la casa, presente tanto en el baño como en la cocina y que nos trasmite dinamismo, acción, movimiento…

El estilo nórdico presente también a través de la vegetación, inunda la casa. Se planteó en esta línea un muro vegetal artificial, que apenas se distingue de uno natural. Con este contrapunto, ambas diseñadoras buscaban romper con una estética demasiado rígida y dar un toque de frescura y calidez a la casa.

En la cocina, se derribó la puerta de entrada y un tabique para conseguir una linealidad de los elementos y un concepto más abierto.

Un piso con mucha presencia de franjas de color que resaltan el diseño

Buscando satisfacer los deseos de su cliente, jugaron con la paleta de colores y la iluminación, rompiendo en algunas puntos de la casa con el exceso de blanco.

A través de papeles pintados vegetales, colores como el rosa, el verde o el amarillo, se le da a la casa ese toque desenfadado y acogedor.

Mediante una puerta corredera de color rosa, se separa el salón de las habitaciones, otorgando privacidad a la zona de descanso. Este elemento, en sí mismo, aporta a la casa personalidad y se convierte en una de las protagonistas en el diseño de la vivienda.

A modo de conexión entre zonas, un ancha franja rosa recorre el pasillo que nos lleva hasta dos de las tres habitaciones (una de ellas el dormitorio principal) y los dos baños (uno de ellos en suite).

Las paredes nunca se pintan al completo, aparecen en franjas o en formas geométricas, tanto en puertas como paredes.

Los listones de madera y la pared de ladrillo vista (exigencia de la propietaria), dan un toque de calidez a la casa, que rompe con el reinado del blanco, dando un toque singular y personal a la reforma.

En la habitación principal vemos que la paleta  en rosas y blancos, se rompe con un triángulo pintado en azul real en la puerta corredera de entrada. Con este efecto se le da carácter a esta estancia y se la diferencia del resto.

En  ambos baños se intentó mejorar el espacio, cambiando de lugar el inodoro y eliminado el bidet, lo que permitió meter una encimera de mayores dimensiones.

Ambos baños son gemelos en su diseño: se utilizaron los mismos azulejos, tanto en la bañera como en el fondo del inodoro, cambiando solo el color de los mismos, el baño principal presenta una paleta de amarillos, negros y blancos, y el segundo en verdes.

Fer nos habla de la importancia que se le otorgó a la iluminación en toda la vivienda, estudiando todos los espacios y buscando el color que se adaptase a ellos, ya que una correcta iluminación es la nota definitiva de un diseño.

» ¡Junto a ella creamos su nuevo hogar, adaptado a sus deseos y necesidades, y ahora disfruta de una casa hecha a su medida!» , nos dicen ambas arquitectas.

Viendo el resultado de la reforma, seguramente, Nieves estará encantada de vivir en este precioso espacio creado especialmente para ella.