Hace un tiempo os hablé de un método de organización que no terminaba de encontrar 100% adaptable a mis necesidades, el Bullet Journal. Por aquel entonces, aún prefería las agendas ya diseñadas, ya que con ellas ya lo tenía todo de base y me ahorraba mucho tiempo.

Para los que opinen como yo entonces, os recomiendo echar un vistazo en Aloha-Shop, que cuenta con algunas agendas para todos los gustos y pronto irá aumentando su catálogo de productos en papelería y en regalos muy seleccionados y curados para que sean realmente bonitos.

ecommerce objetos diseño bonitos

Sin embargo, desde aquel post, he cambiado totalmente de idea y, aunque hay agendas que me entusiasman como las de Charuca o las sencillas de Tiger, que aparte de baratas son comodísimas de tamaño y de uso, las primeras me resultan demasiado gruesas para mi idea de llevar siempre mi agenda conmigo y las segundas no son un cuaderno multifuncional donde ir anotando cada cosa que necesite, sea del ámbito que sea.

Y en esta ocasión, me alegro muchísimo de haber cambiado de opinión, porque eso significa que he evolucionado. De hecho, aunque me tiento mucho cada vez que entro en una papelería o veo agendas tan bonitas como las en mi Instagram, creo que no podría haber encontrado una forma de organización y cumplimiento de tareas mejor que mi Bullet Journal.

Y no, no hace falta ser un maestro de la caligrafía o el dibujo para crear tu agenda, tus listas de tareas, calendarios, lo que sea… desde cero. Puedes utilizar tan solo un pilot negro y sin embargo tener todo clarísimamente definido y organizado.

Los Bullet Journals (algunos de los cuales también puedes encontrar en Aloha-Shop.es), vienen en un formato de puntos, paginados y con un índice, de tal forma que cualquier categoría o título que tengas en tu cuaderno esté perfectamente localizable en el índice.

bullet journal agenda

Pero ¿qué me hizo cambiar y convertirme en una apasionada del Bullet Journal? El punto de inflexión sin duda fue, como suele serlo, conocer más a fondo el método. Yo lo pude hacer gracias al libro: ““, que lo explica a la perfección y te da ejemplos de lo que sería un Bullet Journal básico, hasta las posibles personalizaciones que puedes realizar.

Esto me abrió por completo la mente y yo, que siempre he sido una amante de los cuadernos y compro cada uno que me gusta, ahora no empiezo decenas de ellos como antes y tengo perdida mi información en diferentes lugares. Y aunque me da un poco de pena porque no hay nada que me guste más que estrenarlos y tener un cuaderno para cada cosa (aún así el método Bullet Journal te lo permite si tienes cosas lo suficientemente extensas como para llenar uno), ahora sé que todo lo que necesite está en mi 1917, que fue el modelo por el que me decanté.

Este cuaderno tiene el tamaño perfecto para mí. Cuenta con tapa dura tipo polipiel en varios colores, trae dos marcadores, bolsillo para guardar hojas sueltas al final, tamaño cuartilla y goma para cerrarlo. Lo único que echo en falta es un , pero hay algunos que se pueden añadir tipo clip.

Pronto espero hacer un especial de los mejores cuadernos para llevar a cabo vuestros bullets, tal y como hice con los rotuladores que los amantes de la caligrafía y de este método compran para hacer sus creaciones más espectaculares.

Espero poder desentrañaros poco a poco los secretos que he ido aplicando con este método de organización de una forma fácil, pero mientras, no perdáis la ocasión de leer el libro, veros algunos vídeos en YouTube o, simplemente, inspiraros con las ideas que sacan muchos amantes del método en Instagram. Pero mientras, no dejéis de comprar uno de estos cuadernos punteados y de iniciar el 2020 de la mejor manera: vaciando todas vuestras ideas y planes sobre el papel y priorizando para poder avanzar sin pausa hacia vuestros objetivos del año.